Arroz blanco desgranado cubano
El arroz de todos los días en Cuba: blanco, suelto, con ajo y una gota de aceite, cocido por absorción hasta quedar grano a grano.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Arroz100 g
- Aguaal gusto
- Ajo2 ud
- Aceite de girasol15 ml
- Salal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Lava el arroz en un bol con agua fría, removiéndolo con la mano y cambiando el agua 3 o 4 veces, hasta que el agua salga casi transparente. Ese almidón que enturbia el agua es el culpable del arroz pastoso. Escúrrelo bien en un colador.
- 2
Calienta el aceite en un caldero o cazuela de fondo grueso a fuego medio y dora los dientes de ajo enteros y aplastados 1 minuto, hasta que estén rubios y perfumen. Si se ponen marrones, tíralos y empieza de nuevo: el ajo quemado amarga el arroz entero.
- 3
Añade el arroz escurrido y remuévelo en el aceite 1 minuto, hasta que los granos brillen y estén calientes al tacto. Este sellado es lo que mantiene los granos separados.
- 4
Vierte el agua (la proporción cubana es escasa, algo menos del doble del volumen del arroz) y la sal. Prueba el agua: debe saber claramente salada, porque el grano absorberá esa sazón. Sube el fuego y lleva a hervor fuerte.
- 5
Cuece destapado a fuego vivo 3 o 4 minutos, hasta que el agua baje al nivel del arroz y aparezcan cráteres o agujeritos en la superficie, como pequeños volcanes. Ese es el momento exacto de tapar.
- 6
Baja al fuego MÍNIMO, tapa y cocina 15 minutos sin destapar ni remover ni una vez (cada vez que levantas la tapa se escapa el vapor que cuece el grano). Apaga y deja reposar tapado 10 minutos. Está listo cuando no queda agua en el fondo y los granos se separan al ahuecar con un tenedor.