Berlín relleno de manjar
El bollo frito de origen alemán que se come en toda Chile: masa dulce y esponjosa, rellena de manjar con una manga y rebozada en azúcar.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Harina de fuerza90 g
- Leche entera40 ml
- Levadura fresca4 g
- Yema de huevo1 ud
- Mantequilla10 g
- Azúcaral gusto
- Manjar chileno50 g
- Aceite de girasol400 ml
- Salal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Deshaz la levadura fresca en la leche tibia (a 35 °C, como el agua de una ducha; si quema el dedo, mata la levadura) junto con una cucharadita del azúcar y deja 10 minutos hasta que se forme espuma en la superficie. Si no espuma, la levadura estaba muerta y hay que empezar de nuevo.
- 2
Mezcla la harina de fuerza con 10 g de azúcar y una pizca de sal, añade la leche con levadura y la yema, y amasa 8-10 minutos sobre la mesa. Al principio se pega mucho: resiste la tentación de añadir harina. Cuando esté lisa, incorpora la mantequilla blanda en trocitos y amasa otros 5 minutos hasta que la masa quede suave y elástica.
- 3
Forma una bola, ponla en un bol tapado con film y déjala levar en un sitio templado 1 hora o hasta que doble su tamaño. La prueba: hunde un dedo en la masa y el hoyo debe volver muy despacio y quedar marcado a medias.
- 4
Desgasifica con las manos, forma una bola bien tensa (una sola pieza grande, o dos pequeñas), ponla sobre un cuadrado de papel de horno enharinado y deja levar 40 minutos más tapada con un paño, hasta que esté claramente hinchada y muy blandita al tacto.
- 5
Calienta el aceite en un cazo hondo a 160-165 °C: más bajo de lo habitual para freír, porque el berlín es grueso y necesita cocerse por dentro. Baja la masa con el papel y retíralo con pinzas. Fríe 2-3 minutos por lado sin moverla: debe quedar dorada con el característico anillo blanco en el medio, señal de que la masa flotaba y estaba bien levada.
- 6
Escurre sobre rejilla 5 minutos y rebózala aún tibia en los 20 g de azúcar. Cuando esté fría, haz un agujero en el lateral con la punta de un cuchillo y rellena con el manjar usando una manga con boquilla fina, empujando hasta notar que el berlín pesa y se hincha un poco. No lo rellenes caliente: el manjar se derretiría y saldría por el agujero.