Biscoito de polvilho crujiente
Rosquitas huecas y ligerísimas de almidón de mandioca, el aperitivo de bolsa brasileño hecho en casa. Sin gluten y sin levadura.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Polvilho azedo50 g
- Aguaal gusto
- Aceite de girasol100 ml
- Huevo1 ud
- Salal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Pon los 100 g de polvilho azedo con una buena pizca de sal en un bol resistente al calor. El polvilho azedo (fermentado) es imprescindible: con el doce no se hinchan ni quedan huecos.
- 2
Escalda: hierve juntos los 50 ml de agua y los 30 ml de aceite hasta que borbotee de verdad y viértelo de golpe sobre el polvilho. Remueve rápido con cuchara de madera hasta formar una masa grumosa y blanquecina. Deja templar 10 minutos, hasta poder tocarla sin quemarte.
- 3
Añade el huevo batido y amasa con las manos 3-4 minutos dentro del bol. Al principio se desmiga; insiste apretando y acabará siendo una masa lisa, elástica y algo pegajosa que se despega de las paredes.
- 4
Precalienta el horno a 180 °C. Coge porciones de 15 g y rueda cada una sobre la encimera hasta formar un churro de 12 cm de largo y 1 cm de grosor; une las puntas presionando para hacer una rosquita. Salen unas 10.
- 5
Colócalas en la bandeja con papel de horno separadas 3 cm y hornea 25-30 minutos.
- 6
Están listas cuando han duplicado el grosor, están secas, muy pálidas o apenas doradas, y al levantar una pesa casi nada. Apaga el horno y déjalas dentro con la puerta entreabierta 10 minutos para que terminen de secar: así crujen de verdad. Guárdalas en un bote hermético.