Bocadillo de calamares
El famoso bocadillo de calamares a la romana, crujiente por fuera y tierno por dentro.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Baguette1 ud
- Calamar130 g
- Harina de trigo30 g
- Huevo(opcional)1 ud
- Aceite de girasol150 ml
- Limón(opcional)1 ud
- Salal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Si el calamar viene entero, tira de la cabeza para sacar las tripas, retira la pluma transparente del interior y la piel, y enjuágalo. Sécalo muy bien con papel: el agua hace saltar el aceite. Corta el cuerpo en anillas de 1 cm y sálalas.
- 2
Pon la harina en un plato hondo y el huevo batido en otro. Pasa cada anilla por el huevo, escúrrela un poco y rebózala en la harina. Sacúdela con la mano para quitar la harina suelta, que se quema y ensucia el aceite.
- 3
Calienta el aceite de girasol en un cazo pequeño y hondo a fuego medio-alto hasta unos 180 °C. Sin termómetro: echa una pizca de harina y debe burbujear al instante sin que el aceite humee.
- 4
Fríe en 2 o 3 tandas, sin amontonar las anillas. Si llenas el cazo, la temperatura baja y los calamares quedan aceitosos y blandos. Cada tanda tarda unos 2 minutos, hasta que el rebozado esté dorado y crujiente.
- 5
Sácalas con espumadera a un plato con papel absorbente y sálalas en caliente, que es cuando la sal se agarra.
- 6
Abre la baguette a lo largo, rellénala con los calamares recién hechos y exprime unas gotas de limón por encima. Cómelo enseguida, antes de que el rebozado se ablande.