Bubble and squeak para uno
Torta crujiente de patata y repollo sobrantes, dorada en la sartén hasta formar costra.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Patata2 ud
- Repollo2 ud
- Cebolla1 ud
- Mantequilla25 g
- Pimienta negraal gusto
- Salal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Pela las 2 patatas, córtalas en trozos de 3 cm y cuécelas en agua con sal partiendo de agua fría, 18-20 minutos, hasta que el cuchillo entre sin resistencia. Escúrrelas y déjalas 2 minutos en la cazuela caliente apagada para que se sequen; cuanto más secas, mejor liga la torta.
- 2
Cháfalas con un tenedor de forma rústica, dejando trozos: no busques un puré fino, los grumos son parte del plato.
- 3
Pica el repollo en tiras finas y cuécelo 5 minutos en agua hirviendo con sal (o saltéalo 6-7 minutos), hasta que esté blando pero no papilla. Escúrrelo y ESTRÚJALO bien con las manos o contra el colador: si queda agua, la torta no se sostendrá.
- 4
Pela la cebolla y córtala en tiras finas. Derrite los 25 g de mantequilla en una sartén antiadherente a fuego medio-bajo y pocha la cebolla 8-10 minutos, es decir, cocínala despacio removiendo hasta que esté blanda y translúcida, dejando que coja apenas un tono dorado al final.
- 5
Añade la patata y el repollo a la sartén, salpimienta generosamente con pimienta negra y mezcla todo. Aplasta la mezcla con la espátula formando una torta que ocupe la sartén, de unos 2 cm de grosor, y súbela a fuego medio.
- 6
Deja que se haga 6-8 minutos SIN TOCARLA: la costra necesita quietud para formarse. Cuando al mover la sartén la torta se despegue entera, dale la vuelta ayudándote de un plato y dórala otros 6-8 minutos por el otro lado, hasta que esté crujiente y bien tostada. Sirve enseguida.