Buñuelos de arroz con queso
Pequeñas bolas fritas de arroz sobrante con queso fundido en el interior, perfectas como aperitivo.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Arroz90 g
- Huevo1 ud
- Harina de trigo20 g
- Queso manchego25 g
- Aceite de girasol80 ml
- Perejilal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Si el arroz cocido viene de la nevera, apártalo un rato o rómpelo con un tenedor para deshacer los grumos. Corta el queso manchego en taquitos de 1 cm (unos 16-18).
- 2
En un bol, mezcla el arroz con los huevos batidos, la harina y el perejil picado. Trabaja con una cuchara hasta obtener una masa homogénea y espesa que se sostenga en la cuchara sin caerse. Si te queda demasiado suelta, añade harina de cucharada en cucharada; si está muy seca y no liga, una cucharada de agua.
- 3
Con las manos ligeramente húmedas, coge una porción del tamaño de una nuez grande, aplástala en la palma, pon un taco de queso en el centro y cierra la masa alrededor formando una bola bien sellada. Es importante que el queso quede totalmente cubierto o se saldrá al freír.
- 4
Repite hasta acabar la masa y deja las bolas 15 minutos en la nevera: firmes, aguantan mucho mejor la fritura.
- 5
Calienta el aceite de girasol en un cazo hondo a fuego medio-alto hasta unos 175 ºC: sabrás que está listo cuando al echar una miga de la masa suba a la superficie burbujeando en 2-3 segundos. Si el aceite humea, está demasiado caliente y se dorarán por fuera crudos por dentro.
- 6
Fríe en tandas de 4-5 buñuelos, sin amontonarlos, 3-4 minutos dándoles vuelta con una espumadera para que se doren por todos lados. Están listos cuando están uniformemente dorados y flotan.
- 7
Escurre sobre papel absorbente y sirve calientes, cuando el queso del interior aún está fundido.