Calamari fritti
Aros de calamar rebozados en harina y fritos, crujientes con un toque de limón.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Calamar200 g
- Harina60 g
- Limón1 ud
- Aceite de girasol300 ml
- Salal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Si el calamar está entero, quítale la piel y las tripas y córtalo en aros de 1 cm de ancho; deja los tentáculos en manojos. Lávalos y, muy importante, SÉCALOS muy bien con papel de cocina, presionando. El calamar húmedo hace que el aceite salte con violencia y la harina se apelmace.
- 2
Pon el aceite de girasol en un cazo hondo y estrecho (que cubra 3-4 dedos, sin llenar más de la mitad del cazo) y caliéntalo a fuego medio-alto hasta unos 180-190 °C. Sin termómetro: echa una pizca de harina y debe burbujear al instante y dorarse en unos segundos, con el aceite quieto y sin humear. Si humea, apaga un momento y espera.
- 3
Pon la harina en un bol y reboza los aros justo antes de freír, no antes (si esperan, la harina se humedece y se cae). Sacúdelos en un colador para quitar el exceso: solo debe quedar una capa muy fina.
- 4
Fríe en tandas pequeñas, sin llenar el cazo, 2 minutos como máximo. Están listos cuando el rebozado está dorado pálido y los aros flotan y se ven hinchados. Pasarse de tiempo es el error clásico: el calamar se vuelve gomoso en cuanto se cocina de más.
- 5
Sácalos con una espumadera a un plato con papel de cocina y espera a que el aceite recupere temperatura antes de la siguiente tanda (si no, quedan aceitosos).
- 6
Sala inmediatamente, en cuanto salen del aceite, que es cuando la sal se agarra. Sirve enseguida con el medio limón cortado en gajos para exprimir por encima al momento.