Caldillo de congrio
El caldillo que Neruda convirtió en oda: rodajas de congrio cocidas en un caldo de cebolla, tomate y vino blanco, con papa y un chorro de nata al final.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Congrio200 g
- Patata1 ud
- Cebolla1 ud
- Tomate1 ud
- Ajo2 ud
- Vino blanco seco60 ml
- Nata para cocinar40 ml
- Zanahoria1 ud
- Caldo de pescadover receta ↗350 ml
- Cilantroal gusto
- Ají de color chilenoal gusto
- Aceite de olivaal gusto
- Salal gusto
- Pimienta negraal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Sala las rodajas de congrio por ambas caras y déjalas a temperatura ambiente mientras haces el caldo. Sacarlas de la nevera 15 minutos antes evita que el centro quede frío cuando el exterior ya está hecho.
- 2
En una olla ancha y baja calienta 2 cucharadas de aceite a fuego medio y sofríe la cebolla, el ajo y la zanahoria 10 minutos con una pizca de sal, hasta que la cebolla esté transparente y sin ningún borde tostado. Añade el tomate y cocina 6 minutos más, hasta que se deshaga y el sofrito se despegue del fondo.
- 3
Sube a fuego fuerte, vierte el vino y déjalo hervir 2 minutos: tiene que evaporarse el alcohol, lo notas porque el olor pasa de punzante a dulzón. Añade el caldo de pescado y las rodajas de patata, y cocina a fuego medio 15 minutos, hasta que la patata se atraviese con el cuchillo.
- 4
Baja el fuego a medio-bajo (el caldo debe temblar, no hervir a borbotones) y coloca encima las rodajas de congrio. Tapa y cocina solo 6-8 minutos. El pescado está listo cuando la carne pasa de translúcida a blanca opaca y se separa del hueso central al empujarla con un tenedor. Pasarse de tiempo lo deja seco y estropajoso.
- 5
Retira del fuego, añade la nata alrededor del pescado (nunca encima, para no romper las rodajas) y menea la olla en círculo para integrarla. Prueba de sal y añade un poco de pimienta.
- 6
Sirve en plato hondo bien caliente, con el cilantro fresco por encima y, si quieres, un hilo de aceite con ají de color. Acompaña con pan para mojar el caldo, que es lo mejor del plato.