Camarones al ajillo cubanos
Gambas salteadas en mucho aceite con ajo laminado, guindilla, vino seco y limón. Cuestión de cinco minutos de fuego vivo.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Gambas200 g
- Ajo6 ud
- Guindillaal gusto
- Vino seco40 ml
- Limón1 ud
- Perejilal gusto
- Pimentón dulceal gusto
- Salal gusto
- Aceite de olivaal gusto
- Pimientaal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Si las gambas tienen el intestino visible (una línea oscura en el lomo), retíralo con la punta de un cuchillo: amarga y da textura arenosa. Sécalas muy bien con papel de cocina, porque el agua hace que se cuezan en lugar de saltearse, y sálalas ligeramente.
- 2
Corta los 6 dientes de ajo en láminas finas, no picados: así se doran despacio y no se queman. Parte la guindilla en dos y quítale las semillas si no quieres mucho picante.
- 3
Calienta 4 cucharadas de aceite de oliva en una sartén pequeña a fuego medio-BAJO con el ajo y la guindilla desde el aceite frío. Deja que se hagan 3-4 minutos hasta que el ajo esté dorado pálido, del color de la miel clara. En cuanto pasa a marrón oscuro amarga, así que si va rápido retira la sartén del fuego unos segundos.
- 4
Sube el fuego a fuerte y echa las gambas de golpe, en una sola capa. Saltéalas 1 minuto por un lado y 1 minuto por el otro. Sabrás que están listas cuando pasen de gris translúcido a rosa opaco y se curven en forma de C; si se cierran del todo en O es que ya se han pasado y quedarán gomosas.
- 5
Añade el pimentón fuera del fuego (se quema en segundos) y enseguida el vino seco. Vuelve al fuego 40 segundos para que evapore el alcohol y ligue con el aceite.
- 6
Exprime el medio limón, espolvorea el perejil, da una vuelta de pimienta y sirve inmediatamente en la propia sartén, con pan cubano para mojar el aceite.