Cannoli siciliani
Barquillos crujientes rellenos de crema de ricotta con pepitas de chocolate.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Harina100 g
- Ricotta150 g
- Azúcar glas50 g
- Pepitas de chocolate30 g
- Vino Marsala30 ml
- Mantequilla15 g
- Aceite de girasol300 ml
- Huevo1 ud
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
En un bol, mezcla la harina con la mantequilla en pomada (blanda, a temperatura ambiente), el Marsala y una cucharada del huevo batido (reserva el resto del huevo para sellar y pintar). Amasa 5 minutos sobre la encimera hasta obtener una masa lisa y firme que no se pegue a las manos; si está seca añade unas gotas de Marsala, si se pega un poco de harina. Envuélvela en film y déjala reposar 30 minutos en la nevera: el reposo la hace elástica y fácil de estirar.
- 2
Estira la masa con el rodillo sobre la encimera enharinada hasta dejarla MUY fina, de 1-2 mm (casi transparente al trasluz). Si queda gruesa, los cannoli saldrán duros en lugar de crujientes. Corta discos de unos 9 cm con un vaso o cortapastas.
- 3
Enrolla cada disco alrededor de un molde tubular metálico engrasado y sella la unión pincelando con huevo batido y apretando bien con los dedos: si no queda sellado, el cannolo se abre en la fritura.
- 4
Calienta abundante aceite de girasol en un cazo hondo a fuego medio, unos 175-180 °C (un recorte de masa debe burbujear al momento y dorarse en 30-40 segundos, sin que el aceite humee). Fríe los cannoli con su molde, de 2 en 2, durante 2-3 minutos, girándolos, hasta que estén dorados y con ampollas.
- 5
Sácalos con pinzas a papel de cocina. Cuando puedas tocarlos sin quemarte (2-3 minutos), desliza con cuidado el molde girándolo. Deja enfriar las cáscaras por completo, deben quedar totalmente frías y crujientes.
- 6
Escurre bien la ricotta (si tiene suero, ponla en un colador 20 minutos) y bátela con el azúcar glas hasta que quede lisa y cremosa. Incorpora las pepitas de chocolate con una espátula, sin batir de más.
- 7
Rellena los tubos con una manga pastelera o una cucharilla, entrando por los dos extremos, JUSTO antes de servir. Si los rellenas con antelación la crema humedece la masa y pierde todo el crujiente.