Carpaccio de ternera con rúcula
Láminas finísimas de ternera cruda con rúcula, parmesano y aceite de oliva.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Solomillo de ternera100 g
- Rúcula30 g
- Queso parmesano20 g
- Aceite de olivaal gusto
- Limón1 ud
- Sal en escamasal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Envuelve el solomillo apretado en film y mételo en el congelador 45-60 minutos. Debe quedar firme al apretar pero no congelado del todo: así se corta fino sin deshacerse. Mete también el plato de servir en la nevera para que esté frío.
- 2
Con el cuchillo más afilado que tengas, corta láminas lo más finas posible (1-2 mm) contra la fibra de la carne, es decir, atravesando las vetas, no siguiéndolas.
- 3
Extiende las láminas sobre el plato frío sin que se monten. Si alguna ha quedado gruesa, cúbrela con film y aplástala suavemente con el fondo de un cazo hasta dejarla casi transparente.
- 4
Reparte la rúcula lavada y bien seca en el centro, y sobre ella las virutas de parmesano (sácalas pasando un pelador por el trozo de queso).
- 5
Aliña con el aceite en hilo, unas gotas de limón y la sal en escamas justo antes de servir: si lo aliñas antes, el limón cocina la carne y la deja gris. Sírvelo frío y recién montado.