Dulce de membrillo chileno
Pasta firme de membrillo cocida con azúcar hasta el punto de corte, para comer en cubos con queso o untada en marraqueta.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Membrillo3 ud
- Azúcaral gusto
- Limón1 ud
- Canela en rama1 ud
- Aguaal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Frota los membrillos bajo el grifo con un estropajo para quitarles la pelusa gris que los cubre, pártelos en cuartos y ponlos con piel y pepitas en un cazo cubiertos de agua. Hierve 25-30 minutos a fuego medio hasta que la pulpa esté muy blanda al pincharla. La piel y las pepitas van en esta cocción porque llevan la pectina, que es lo que hace que el dulce cuaje.
- 2
Escurre, deja templar 10 minutos y retira piel y corazones con una cuchara. Pesa la pulpa: por cada 100 g de pulpa cocida, usa unos 75 g de azúcar (con 250 g de membrillo crudo saldrán unos 180 g de pulpa).
- 3
Tritura la pulpa con la batidora hasta obtener un puré finísimo, sin fibras. Pásalo a un cazo de fondo grueso con el azúcar y el zumo de limón y remueve en frío hasta integrar.
- 4
Cuece a fuego BAJO removiendo constantemente con cuchara de madera durante 35-45 minutos. Cuidado: la pasta salpica como lava hirviendo y quema mucho; usa manga larga y un cazo alto. Verás cómo pasa de amarillo pálido a naranja oscuro y luego a rojizo.
- 5
El punto exacto: la pasta está lista cuando al arrastrar la cuchara por el fondo se ve el metal del cazo durante 2 o 3 segundos antes de que la pasta vuelva a cerrarse, y la masa se despega en bloque de las paredes. Si la retiras antes, no cuajará y quedará como mermelada.
- 6
Vierte en un molde pequeño forrado con film o papel de horno, alisa la superficie con una espátula mojada y golpea el molde contra la mesa para sacar el aire. Deja enfriar a temperatura ambiente 6 horas o toda la noche, sin tapar, hasta que esté firme y se pueda cortar en cubos. Aguanta semanas en la nevera envuelto.