Ensalada de queso de cabra y nueces
Un contraste perfecto entre lo cremoso, lo crujiente y lo dulce.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Escarola1 ud
- Queso de cabra50 g
- Nuez20 g
- Mielal gusto
- Aceite de olivaal gusto
- Salal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Separa las hojas de escarola, descarta las exteriores más verdes y duras, lávalas en abundante agua fría y sécalas muy bien. La escarola guarda agua y arenilla entre los rizos, así que enjuágala a conciencia. Trocéala con las manos y ponla en un bol.
- 2
Corta los 100 g de queso de cabra en rodajas de 1 cm. Si el rulo se te desmigaja, pasa el cuchillo por agua caliente antes de cada corte y saldrá limpio.
- 3
Tuesta los 40 g de nueces en una sartén sin aceite a fuego medio 2 o 3 minutos, moviéndolas a menudo. Retíralas del calor en cuanto huelan a tostado y déjalas enfriar: pasan de tostadas a amargas en cuestión de segundos.
- 4
Si quieres el queso templado, pon las rodajas en una bandeja y gratínalas en el horno a 220 grados con calor arriba durante 3 o 4 minutos, hasta que la superficie burbujee y empiece a dorarse.
- 5
Reparte las nueces sobre la escarola y coloca encima las rodajas de queso, sin mezclar, para que no se deshagan.
- 6
Riega con los 15 ml de miel en hilo fino, añade sal y un chorro de aceite de oliva, y sirve inmediatamente para que la escarola siga crujiente y el queso no enfríe del todo.