Falafel de garbanzos
Bolitas fritas de garbanzo con cebolla, ajo y comino, crujientes por fuera y jugosas por dentro.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Garbanzos150 g
- Cebolla1 ud
- Ajo1 ud
- Harina de garbanzo20 g
- Perejilal gusto
- Cominoal gusto
- Aceite de olivaal gusto
- Salal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Escurre muy bien los 150 g de garbanzos cocidos, enjuágalos y sécalos con papel de cocina: el exceso de agua es la causa número uno de que los falafel se deshagan al freírlos. Pica groseramente la media cebolla y el diente de ajo.
- 2
Pon en el vaso de la batidora o picadora los garbanzos, la cebolla, el ajo, un buen puñado de perejil y media cucharadita de comino, y tritura a golpes cortos hasta obtener una pasta gruesa con grano, tipo arena mojada. No la dejes como un puré liso: perdería la textura.
- 3
Añade las 2 cucharadas de harina de garbanzo y una cucharadita de sal, y mezcla con las manos o una cuchara hasta que la masa ligue. Comprueba apretando un poco en el puño: debe mantener la forma. Si se desmorona, añade otra cucharada de harina; deja reposar 10 minutos en la nevera para que asiente.
- 4
Con las manos ligeramente húmedas, forma bolitas del tamaño de una nuez y aplástalas un poco hasta dejarlas de 2 cm de grosor, para que se hagan por dentro sin quemarse por fuera.
- 5
Calienta abundante aceite de oliva en una sartén honda a fuego medio-alto, unos 170-180 °C. Para saber si está listo, echa una miga de la masa: debe burbujear enseguida sin salir disparada. Fríe los falafel en tandas de 4-5, sin amontonarlos (si metes todos, el aceite se enfría y quedan aceitosos), 2-3 minutos por cada lado.
- 6
Están hechos cuando estén dorados y firmes al tocarlos con la espumadera. Escúrrelos sobre papel de cocina para quitar el exceso de aceite y sírvelos calientes.