Frituras de bacalao cubanas
Buñuelos de bacalao desmenuzado en una masa ligera con ajo y perejil, la fritura de la costa cubana que se come de pie y con las manos.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Bacalao salado150 g
- Harina de trigo80 g
- Huevo1 ud
- Aguaal gusto
- Ajo2 ud
- Perejilal gusto
- Polvo de hornear3 g
- Aceite de girasol350 ml
- Pimienta negraal gusto
- Salal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Desala el bacalao si viene en sal: tenlo 24 horas en un bol con agua fría en la nevera, cambiando el agua 3 veces. Para saber si está listo, prueba una esquirla; debe saber sabroso, no salado agresivo. Después escúrrelo, sécalo, retira piel y espinas y desmenúzalo con los dedos en lascas pequeñas.
- 2
En un bol mezcla la harina con el polvo de hornear y una pizca de pimienta. Añade el huevo y el agua fría poco a poco batiendo con varillas hasta obtener una masa lisa y sin grumos, del espesor de una crema pastelera clara: debe caer de la cuchara en cinta gruesa, no en chorro.
- 3
Machaca los ajos, pica el perejil y añádelos a la masa junto con el bacalao desmenuzado. Mezcla con cuchara y prueba la sazón (el bacalao ya aporta sal; añade solo si le falta). Deja reposar la masa 15 minutos tapada: la harina se hidrata y las frituras salen más esponjosas.
- 4
Calienta el aceite a fuego medio hasta unos 175 °C. Test del palillo: al meter uno de madera deben formarse burbujitas constantes a su alrededor. Otra prueba: una gota de masa debe subir a los 2 segundos y dorarse en unos 30.
- 5
Deja caer cucharadas de masa con una cuchara sopera, separadas entre sí y sin llenar la sartén (máximo 5). Fríe 3 o 4 minutos, girándolas a mitad de tiempo. Están listas cuando están hinchadas, de color dorado intenso, y al levantar una con la espumadera se nota ligera. Parte la primera para comprobar que el interior está cuajado y esponjoso, no gomoso.
- 6
Escúrrelas sobre papel de cocina y sírvelas calientes con una rodaja de limón. Si vas a hacer varias tandas, mantenlas en el horno a 90 °C sobre una rejilla, nunca amontonadas en un plato, para que no se humedezcan entre sí.