Fufú de plátano cubano
Plátano verde hervido y machacado con ajo, chicharrón y su grasa. El puré criollo de origen africano que acompaña a cualquier carne guisada.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Plátano macho2 ud
- Chicharrón de cerdo cubano40 g
- Ajo3 ud
- Aceite de olivaal gusto
- Caldo de pollover receta ↗100 ml
- Salal gusto
- Pimienta negraal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Pela los plátanos verdes (tres cortes en la piel y desprender) y córtalos en trozos de 4 cm. Ponlos en una olla con agua fría que los cubra dos dedos y una cucharadita de sal. Lleva a hervor y cuece 20 o 25 minutos a fuego medio. Están listos cuando al pinchar con un tenedor este entra hasta el centro sin ninguna resistencia y el trozo empieza a resquebrajarse solo.
- 2
Mientras hierven, pica los dientes de ajo bien finos. Calienta el aceite de oliva en una sartén pequeña a fuego BAJO y sofríe el ajo 1 o 2 minutos, removiendo sin parar. Retíralo del fuego en cuanto huela intensamente y esté rubio, no marrón: el ajo quemado amarga todo el fufú.
- 3
Trocea el chicharrón con las manos en pedacitos del tamaño de una uña. Reserva una cucharada para decorar por encima al final; el resto irá dentro del puré.
- 4
Escurre los plátanos reservando una taza del agua de cocción y pásalos a un bol amplio mientras siguen MUY calientes; en frío el almidón se agarrota y no hay manera de machacarlo. Aplástalos con un pisapurés o con un tenedor robusto hasta deshacer todos los grumos grandes.
- 5
Añade el aceite con el ajo, el chicharrón troceado y el caldo caliente poco a poco, mezclando con fuerza con una cuchara de madera. Ve echando líquido a cucharadas hasta que el fufú quede como un puré espeso que se sostiene en la cuchara pero cae en bloque cuando la giras. Si se te pasa de líquido no tiene arreglo, así que añade despacio.
- 6
Salpimienta, prueba y rectifica. Sírvelo en un cuenco formando una montañita, con el chicharrón reservado esparcido por encima. Está en su punto cuando queda liso, brillante y ligeramente pegajoso; acompaña cerdo asado, ropa vieja o cualquier guiso con salsa.