🍳QuéComo
🥙
Griega

Gambas saganaki a la griega con feta

Garides saganaki: gambas guisadas en salsa de tomate con feta gratinado, un clásico de taberna.

30 min1 persona🔥 media

Ingredientes

Raciones
1

Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).

  • Gambas150 g
  • Tomate2 ud
  • Feta50 g
  • Ajo2 ud
  • Aceite de olivaal gusto
  • Ouzo100 ml
  • Salal gusto
  • Perejilal gusto

tienes de sobra vas justo no te llega te falta

Paso a paso

  1. 1

    Pela las gambas dejando si quieres la cola, y guárdalas en la nevera. Pica los 2 dientes de ajo en láminas finas. Ralla los 2 tomates por el lado grueso del rallador sujetando la piel con la mano, y quédate con la pulpa.

  2. 2

    Calienta las 2 cucharadas de aceite de oliva en una sartén que pueda ir al horno, a fuego medio-bajo. Echa el ajo y sofríelo 1-2 minutos removiendo, solo hasta que huela y esté rubio. El ajo pasa de dorado a quemado en segundos y amarga toda la salsa, así que no lo pierdas de vista.

  3. 3

    Añade el tomate rallado, sube a fuego medio y cuece 10-12 minutos removiendo de vez en cuando. La salsa está lista cuando se ha oscurecido, ha perdido el aspecto acuoso y al pasar la cuchara por el fondo se abre un surco que tarda un segundo en cerrarse.

  4. 4

    Aparta la sartén del fuego antes de echar los 100 ml de ouzo (con la sartén sobre la llama el alcohol puede prenderse). Vuelve a ponerla a fuego medio-alto y deja que hierva 3-4 minutos destapada para que se evapore el alcohol: sabrás que ya está cuando al acercar la nariz no pique. No hace falta flambear.

  5. 5

    Precalienta el gratinador del horno a 220 °C. Incorpora las gambas a la salsa y cocínalas 3-4 minutos a fuego medio, dándoles la vuelta a mitad. Están hechas en cuanto pasan de gris translúcido a rosa-anaranjado opaco y se curvan en forma de C; si se cierran en O apretada, están pasadas y quedarán gomosas.

  6. 6

    Sala con cuidado (el feta sala mucho), desmenuza los 50 g de feta por encima y mete la sartén bajo el gratinador 3-4 minutos, hasta que el queso se ablande y tenga manchas doradas. Saca, espolvorea perejil picado y sirve en la misma sartén, con pan para mojar.