Kale crujiente al horno
Hojas de kale horneadas hasta quedar crujientes, un snack saludable.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Kale100 g
- Aceite de olivaal gusto
- Salal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Precalienta el horno a 150 grados, calor arriba y abajo. Es una temperatura baja a propósito: el kale no se tuesta, se deshidrata hasta quedar crujiente, y con más calor se quema.
- 2
Lava los 100 g de kale y sécalo muy bien, hoja por hoja, con un paño limpio o papel de cocina. Este es el paso clave: una sola gota de agua hace que la hoja se cueza al vapor y salga blanda.
- 3
Sujeta cada hoja por el tallo grueso y tira de la parte verde hacia arriba para separarla; el tallo es duro y no queda crujiente. Trocea las hojas con las manos en pedazos de unos 5 cm.
- 4
Pon las hojas en un bol, añade 1 cucharada de aceite de oliva y masajéalas con las manos 1 minuto, hoja por hoja, hasta que todas brillen ligeramente. Sala con muy poca sal: al encoger, el sabor se concentra.
- 5
Extiende las hojas en la bandeja del horno sobre papel de hornear en una sola capa, sin que se monten unas sobre otras. Si no caben, hazlo en dos tandas.
- 6
Hornea 12 minutos. Están listas cuando la hoja se rompe con un chasquido al tocarla y ha perdido el brillo húmedo; si aún se dobla sin partirse, dale 2-3 minutos más vigilando, porque pasan de crujientes a quemadas muy rápido. Deja enfriar 5 minutos sobre la bandeja: acaban de endurecer al enfriarse.