Ketchup
Salsa de tomate concentrada, dulce y avinagrada, condimentada con cebolla y especias.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Tomate1 ud
- Cebolla1 ud
- Azúcaral gusto
- Vinagreal gusto
- Salal gusto
- Clavoal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Hazle una cruz con el cuchillo en la base a cada tomate y échalos 30 segundos en agua hirviendo; sácalos a agua fría y la piel saldrá sola tirando desde la cruz. Pélalos y trocéalos. Pela y pica la cebolla en trozos pequeños.
- 2
Pon el tomate y la cebolla en una cazuela ancha a fuego bajo, sin tapar, y cuece 25-30 minutos removiendo de vez en cuando con cuchara de madera, hasta que todo se deshaga y no queden trozos reconocibles. Rasca el fondo al remover: el tomate se pega y amarga con facilidad.
- 3
Tritura con la batidora y pasa el puré por un colador fino apretando con el cazo de la cuchara, para dejar atrás pieles y semillas. Así queda liso, como el ketchup de bote.
- 4
Devuelve el puré a la cazuela con los 80 g de azúcar, los 100 ml de vinagre, sal y 2 o 3 clavos enteros (los quitarás luego; el clavo es muy potente y con eso basta).
- 5
Cuece a fuego suave 25-35 minutos removiendo cada pocos minutos, hasta que reduzca a la mitad y esté espeso y brillante. La prueba: pasa la cuchara por el fondo y el surco debe tardar un par de segundos en cerrarse. Ojo, salpica; entorna una tapa.
- 6
Retira los clavos, prueba y ajusta de sal, azúcar o vinagre. Deja enfriar por completo (espesa un poco más al enfriarse) y guárdalo en frascos limpios y escaldados, en la nevera.