Kolokithakia tiganita calabacín frito
Rodajas finas de calabacín enharinadas y fritas, crujientes, servidas con salsa de yogur y ajo.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Calabacín2 ud
- Harina4 g
- Yogur griego1 ud
- Ajo1 ud
- Aceite de olivaal gusto
- Eneldoal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Lava los 2 calabacines y córtalos en rodajas de 2-3 mm, tan finas como puedas (una mandolina o un pelador ayudan). Cuanto más finas, más crujientes.
- 2
Extiéndelas sobre papel de cocina, sálalas ligeramente, espera 10 minutos y sécalas bien por las dos caras: el agua que sueltan es lo que haría que el aceite salpicara y quedaran blandas.
- 3
Pon las 4 cucharadas de harina en un plato y pasa las rodajas de pocas en pocas, sacudiéndolas para que solo quede un velo de harina. El exceso se quema en el aceite.
- 4
Calienta 2 dedos de aceite de oliva en una sartén honda a fuego medio-alto (7 de 10). Sabrás que está a punto cuando una rodaja echada al aceite burbujee de inmediato y suba a la superficie; si humea, baja el fuego.
- 5
Fríe en tandas pequeñas 2-3 minutos, dándoles la vuelta a mitad, hasta que estén doradas y con los bordes rizados. No llenes la sartén: si la cargas, baja la temperatura y se empapan.
- 6
Escúrrelas sobre papel de cocina y sálalas nada más sacarlas. Mezcla el yogur griego con el ajo picado muy fino, el eneldo y una pizca de sal, y sirve como salsa para mojar, con las rodajas aún calientes.