Mac and cheese cremoso
Macarrones bañados en una salsa de queso cheddar fundido, el comfort food más querido.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Pasta90 g
- Cheddar80 g
- Leche entera150 ml
- Mantequilla20 g
- Harina de trigo60 g
- Mostaza en polvoal gusto
- Salal gusto
- Pimienta negraal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Pon a hervir 2 litros de agua con una cucharada de sal. Cuando hierva a borbotones fuertes, echa la pasta y cuécela 1 minuto menos de lo que indique el paquete: debe quedar al dente, firme al morder, porque se ablandará en la salsa caliente. Escúrrela y resérvala.
- 2
Ralla el cheddar con un rallador grueso, mejor recién rallado en casa: el de bolsa lleva antiaglomerantes y funde con grumos.
- 3
Derrite la mantequilla en un cazo a fuego medio-bajo sin que se dore. Añade la harina de trigo y remueve con varillas 1-2 minutos hasta obtener una pasta rubia que huele a galleta. Esta base es la que espesará la salsa.
- 4
Vierte la leche entera en chorros pequeños, batiendo enérgicamente con las varillas hasta integrar cada chorro antes de añadir el siguiente: así es imposible que salgan grumos. Cocina a fuego medio 4-5 minutos removiendo sin parar, hasta que la salsa espese y napa el dorso de una cuchara dejando un surco limpio al pasar el dedo.
- 5
APAGA el fuego. Añade la mostaza en polvo (realza el sabor del queso sin que sepa a mostaza) y el cheddar en dos o tres tandas, removiendo hasta que cada una se funda del todo. Con el fuego apagado el queso se integra en crema; si hierve, se corta y suelta hilos de grasa. Salpimienta al gusto.
- 6
Incorpora la pasta escurrida y remueve hasta que quede toda cubierta y brillante. Si la salsa se espesa demasiado, añade un chorrito de leche caliente y remueve. Sirve inmediatamente, bien caliente.