Mandioca frita crocante
Yuca cocida hasta abrirse y luego frita: costra dorada y crujiente por fuera, interior harinoso y cremoso. El acompañamiento de bar.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Yuca1 ud
- Aceite de girasol100 ml
- Sal en escamasal gusto
- Lima1 ud
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Pela la yuca con un cuchillo (el pelador no puede con su corteza doble): haz un corte longitudinal hasta la carne blanca y levanta la piel marrón y la capa rosada de debajo. Córtala en bastones de unos 8 cm de largo y 2 cm de grosor y retira el hilo leñoso del centro, que queda duro por mucho que lo cuezas.
- 2
Cuece los bastones en agua con sal, partiendo de agua fría, 25-30 minutos. La yuca está lista cuando los bastones empiezan a abrirse por los extremos y un cuchillo entra sin resistencia. Si sigue firme, no la frías: no se ablandará en el aceite.
- 3
Escúrrela y extiéndela sobre un paño 15 minutos para que se seque y se enfríe. La superficie debe quedar seca al tacto; el agua provoca salpicaduras violentas al freír.
- 4
Calienta abundante aceite a 180 °C. Compruébalo metiendo la punta de un bastón: debe burbujear de inmediato con burbujas medianas y sin humear.
- 5
Fríe en dos tandas, sin llenar la sartén, 4-6 minutos por tanda. Están listos cuando dejan de salir burbujas grandes, la superficie está dorada con ampollas y crujen al golpearlos con la espumadera.
- 6
Escurre sobre rejilla, sala con escamas en caliente para que se peguen y exprime la media lima por encima. Sirve inmediatamente, porque pierden el crujiente en 10 minutos.