Mariquitas de plátano (chicharritas)
Láminas finísimas de plátano verde fritas hasta quedar como una patata frita de bolsa. El aperitivo de picar por excelencia en Cuba.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Plátano verde1 ud
- Aceite de girasol350 ml
- Salal gusto
- Limón1 ud
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Pela el plátano verde igual que para los tostones: puntas fuera, tres cortes largos en la piel y desprender con el pulgar. Si te cuesta, déjalo 5 minutos en agua tibia y la cáscara se soltará mejor.
- 2
Corta láminas MUY finas, de 1 a 2 milímetros, casi transparentes. Lo ideal es una mandolina con protector de mano; con cuchillo, apoya el plátano en la tabla y ve rebanando en diagonal con paciencia. El grosor uniforme es lo que evita que unas se quemen mientras otras siguen blandas.
- 3
Ve dejando las láminas en un bol con agua fría mientras cortas, para que suelten almidón y no se peguen entre sí. Justo antes de freír, sécalas MUY bien entre dos paños o papel de cocina: una lámina mojada provoca salpicaduras y sale blanda.
- 4
Calienta el aceite a fuego medio-alto, unos 180 °C. La prueba: echa una lámina; debe burbujear de inmediato con fuerza y flotar. Si se hunde y burbujea poco, el aceite está frío y las mariquitas absorberán grasa.
- 5
Fríe en tandas pequeñas, un puñado cada vez, removiendo con una espumadera para que no se peguen. Tardan solo 1 minuto y medio o 2. Están listas cuando dejan de burbujear con fuerza (señal de que ya no les queda agua), toman color dorado claro y se curvan sobre sí mismas.
- 6
Escúrrelas sobre papel de cocina en una sola capa y sálalas nada más sacarlas, mientras están brillantes. Sabrás que están en su punto porque al enfriarse 1 minuto se rompen con un chasquido limpio. Un chorrito de limón por encima justo antes de servir es opcional pero muy cubano.