Marraqueta casera
El pan chileno de corteza crujiente y miga aireada, con su forma de cuatro lomos que se parten con la mano.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Harina de fuerza200 g
- Aguaal gusto
- Levadura fresca5 g
- Manteca de cerdo8 g
- Salal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Disuelve la levadura en el agua tibia: debe estar como el agua de la ducha, ni fría ni caliente. Si pasa de 40 °C matarás la levadura y el pan no subirá. Mezcla con la harina y remueve hasta que no quede harina seca; añade la sal y la manteca al final.
- 2
Amasa 10-12 minutos sobre la mesa sin harina extra: estira la masa hacia delante con la base de la mano, dóblala sobre sí misma y gírala un cuarto de vuelta. Al principio se pega; sigue sin añadir harina y acabará despegándose sola. Está lista cuando puedes estirar un trozo y ver la luz a través sin que se rompa.
- 3
Bolea la masa, ponla en un bol aceitado tapado y déjala levar 1 hora en un sitio templado, hasta que doble su tamaño. Comprueba hundiendo un dedo enharinado: el hueco debe volver despacio y a medias.
- 4
Divide en 4 bolas iguales de unos 85 g. Estira cada una en un óvalo, enróllala apretando y déjalas de dos en dos: junta dos rollos por su lado largo y presiona el centro con el canto de una regla o de una cuchara de madera hasta casi tocar la mesa. Ese surco marcado es el que crea los cuatro lomos.
- 5
Deja levar los panes tapados con un paño 45 minutos, hasta que estén hinchados pero aún firmes al tocarlos. Mientras, precalienta el horno a 230 °C con una bandeja metálica vacía en la base.
- 6
Hornea 20-25 minutos echando medio vaso de agua en la bandeja caliente al meter el pan (el vapor es lo que da la corteza crujiente). Está listo cuando la corteza es dorada oscura y al golpear la base suena hueco. Enfría sobre rejilla al menos 20 minutos antes de partirlo.