Natillas tradicionales de vainilla
Cremosas natillas caseras con un toque de canela, el postre de siempre.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Leche130 ml
- Yema de huevo1 ud
- Azúcaral gusto
- Maicena5 g
- Canela(opcional)al gusto
- Galletas(opcional)1 ud
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Aparta un vaso de la leche fría (unos 100 ml) y calienta el resto en un cazo a fuego medio con una rama de canela. Retira justo antes de que hierva, cuando salga vapor y aparezcan burbujas en el borde. Tapa y deja infusionar 10 minutos; así la canela suelta todo su aroma.
- 2
Mientras, bate las yemas con el azúcar en un bol con unas varillas 2 minutos, hasta que la mezcla aclare de color y quede cremosa. Disuelve la maicena en la leche fría reservada y añádela al bol, batiendo hasta que no queden grumos.
- 3
Templa las yemas: retira la rama de canela y vierte la leche caliente sobre la mezcla de yemas en un hilo fino, muy poco a poco y sin dejar de remover. Este paso es imprescindible; si echas la leche caliente de golpe, las yemas se cuajan y salen tropezones de huevo.
- 4
Devuelve todo al cazo y cuece a fuego suave (nunca fuerte) removiendo sin parar con una espátula, llegando al fondo y a las esquinas, durante 6-8 minutos. La crema no debe hervir en ningún momento.
- 5
Está en su punto cuando espesa lo justo para cubrir el dorso de la cuchara y, al pasar el dedo por encima, el surco se queda marcado. Retírala del fuego inmediatamente; sigue espesando fuera del fuego. Si por accidente ves algún grumo, pásala por un colador fino.
- 6
Reparte en cuencos, deja templar 20 minutos y enfría en la nevera al menos 2 horas. Sirve con una galleta encima y canela espolvoreada justo antes de llevar a la mesa, para que la galleta siga crujiente.