Onion rings
Aros de cebolla rebozados y fritos, crujientes y dorados.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Cebolla1 ud
- Harina de trigo80 g
- Huevo1 ud
- Pan rallado100 g
- Leche entera120 ml
- Aceite de girasol100 ml
- Salal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Pela la cebolla y córtala en rodajas de 1,5 cm de grosor. Separa los aros con cuidado y descarta los del centro, demasiado pequeños. Gruesos es mejor: los finos se deshacen al freír.
- 2
Prepara tres platos: uno con la mitad de la harina, otro con el huevo batido junto con la leche y el resto de la harina (queda una pasta líquida) y un tercero con el pan rallado.
- 3
Pasa cada aro primero por la harina seca sacudiendo el sobrante, luego por la mezcla de huevo y leche, y por último por el pan rallado apretando con los dedos. La harina seca del principio es lo que hace que el rebozado se agarre y no se caiga en el aceite.
- 4
Calienta abundante aceite (unos 4-5 cm) en una sartén honda a fuego medio hasta unos 175 ºC: una miga de pan debe burbujear con fuerza y dorarse en 30 segundos, sin que el aceite humee.
- 5
Fríe los aros por tandas de 4 o 5, sin amontonarlos, 2-3 minutos, dándoles la vuelta a mitad. Están listos cuando el rebozado está dorado uniforme y cruje al tocarlo con la espumadera. Si echas muchos de golpe baja la temperatura del aceite y quedan grasientos.
- 6
Escúrrelos sobre papel de cocina, sálalos inmediatamente mientras están calientes (así la sal se pega) y sírvelos enseguida.