Palitos de calabacín rebozados
Bastones de calabacín rebozados y fritos hasta quedar dorados y crujientes.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Calabacín1 ud
- Harina de trigo25 g
- Huevo1 ud
- Pan rallado35 g
- Aceite de girasol100 ml
- Sal(opcional)al gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Lava los 2 calabacines, corta los extremos y córtalos en bastones de 1 cm de grosor y unos 7 cm de largo, dejando la piel. Sécalos bien con papel de cocina: si están húmedos, el rebozado no se agarra.
- 2
Prepara tres platos hondos en fila: la harina con una pizca de sal, los 2 huevos batidos y el pan rallado.
- 3
Pasa cada bastón por la harina sacudiendo el exceso, luego por el huevo dejando escurrir, y por último por el pan rallado apretando con los dedos para que se pegue bien. Ese orden es el que hace que el rebozado no se caiga.
- 4
Calienta los 300 ml de aceite de girasol en una sartén honda a fuego medio-alto, hasta unos 180 °C. Para comprobarlo sin termómetro, echa una miga de pan: debe burbujear enérgicamente y subir a la superficie en 2 segundos. Si humea, está demasiado caliente y se quemará el rebozado antes de cocinarse el calabacín.
- 5
Fríe en tandas de 5 o 6 palitos, sin llenar la sartén (si la abarrotas, baja la temperatura y quedan aceitosos). Necesitan 2-3 minutos, dándoles la vuelta a mitad, hasta que estén dorados y crujientes de manera uniforme.
- 6
Sácalos con una espumadera a un plato con papel absorbente y sálalos nada más salir, que es cuando la sal se pega.
- 7
Sirve calientes y recién hechos, con salsa de yogur al lado si te apetece; al enfriarse pierden el crujiente.