Pasta cocida al dente
Pasta cocida en su punto, escurrida y aliñada con un hilo de aceite.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Pasta50 g
- Aguaal gusto
- Salal gusto
- Aceite de olivaal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Pon en una olla grande 1 litro de agua por cada 100 g de pasta y llévala a hervir a fuego fuerte con la tapa puesta: así hierve antes. Poca agua hace que la pasta se pegue.
- 2
Cuando el agua rompa a hervir de verdad (borbotones grandes por toda la superficie), añade una cucharada colmada de sal. Se echa ahora, no antes, y con generosidad: es lo único que sazona la pasta por dentro.
- 3
Echa la pasta de golpe, remueve con una cuchara de madera para despegarla del fondo y sube el fuego hasta que vuelva a hervir; luego bájalo a medio-fuerte para mantener un hervor vivo pero sin que rebose. No tapes.
- 4
Cuece el tiempo que indique el paquete restándole 1 minuto, removiendo un par de veces. Al dente significa que al morder un trozo notas el centro firme, con un puntito más claro dentro, pero sin sabor a harina cruda. Pruébala: es la única forma de saberlo.
- 5
Antes de escurrir, coge con un vaso o un cazo unos 100 ml del agua de cocción y resérvalo: está lleno de almidón y sirve para soltar la pasta si se apelmaza.
- 6
Escurre en un colador sin enjuagar con agua fría (el agua se lleva el almidón y luego nada se le agarra), devuélvela a la olla caliente, alíñala con un buen hilo de aceite de oliva y remueve. Sirve inmediatamente.