Pasta de curry verde
La más picante de las pastas tailandesas, con chiles verdes y albahaca.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Guindilla ojo de pájaro8 ud
- Chalota2 ud
- Ajo4 ud
- Citronela1 ud
- Galangaal gusto
- Hoja de lima kaffir1 ud
- Albahaca tailandesaal gusto
- Cominoal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Ponte guantes o lávate muy bien las manos después de tocar las 8 guindillas ojo de pájaro: pican muchísimo y el picor pasa a los ojos con solo frotártelos. Quítales el rabito y, si prefieres menos picante, ábrelas y raspa las semillas y las venas blancas.
- 2
Tuesta el comino en una sartén pequeña sin aceite a fuego bajo 1-2 minutos, moviéndolo, hasta que huela intenso (no debe humear ni oscurecerse). Pásalo a un plato frío y muélelo en el mortero o en un molinillo.
- 3
Prepara los aromáticos: a la citronela quítale la capa externa seca y pica muy fino solo los 8-10 cm blancos del final; pela y pica la galanga en láminas finas (es muy fibrosa, córtala a contrahílo); pela los 4 dientes de ajo y las 2 chalotas y pícalos.
- 4
En el mortero, empieza por lo más duro: maja las guindillas con las hojas de lima kaffir sin el nervio central y la albahaca tailandesa, con una pizca de sal, hasta romperlas del todo. Trabaja con giros de la mano del mortero, no a golpes: así se rasga la fibra y sale más aroma.
- 5
Ve añadiendo la citronela, la galanga, el ajo y la chalota poco a poco, machacando bien cada tanda antes de meter la siguiente. Por último incorpora el comino molido.
- 6
Sigue majando 10-15 minutos hasta que no distingas fibras y tengas una pasta verde brillante y homogénea que se pegue a la cuchara. Si prefieres, tritúralo todo en un robot con una cucharada de agua para que las cuchillas agarren. Se guarda en un bote cerrado 2 semanas en la nevera.