Patatas chips caseras
Láminas finísimas de patata fritas hasta quedar crujientes y doradas.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Patata1 ud
- Aceite de olivaal gusto
- Salal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Pela los 200 g de patatas y córtalas en láminas muy finas, de 1 o 2 mm, con una mandolina. Usa siempre el protector de la mandolina o un guante: la cuchilla corta muchísimo más de lo que parece. Si no tienes, usa un pelador de verduras haciendo tiras anchas.
- 2
Pon las láminas en un bol con agua fría y muévelas con la mano; el agua se volverá blanquecina. Cámbiala dos veces, hasta que salga casi transparente: así eliminas el almidón y las chips quedan crujientes en vez de pegadas entre sí.
- 3
Extiende las láminas sobre un paño limpio en una sola capa, tapa con otro paño y presiona para secarlas por completo. Deben quedar sin una gota de agua o el aceite saltará.
- 4
Calienta aceite de oliva en una sartén honda, con dos dedos de altura, a fuego medio-alto durante 4 o 5 minutos (unos 180 grados). Para comprobarlo echa una lámina: debe burbujear al momento con fuerza y subir a la superficie.
- 5
Fríe en tandas pequeñas, cubriendo solo la superficie del aceite sin amontonar, 2 o 3 minutos por tanda. Sepáralas con la espumadera al principio y sácalas cuando estén doradas y dejen de burbujear (esa señal indica que ya no les queda agua dentro).
- 6
Escúrrelas sobre un plato con papel de cocina, en una sola capa, y sálalas en caliente. Espera a que se enfríen del todo para que terminen de endurecer: aún templadas parecen blandas.