Patatas cocidas con piel
Patatas hervidas enteras con su piel, que conservan sabor y textura firme.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Patata1 ud
- Aguaal gusto
- Salal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Lava bien las patatas frotando la piel bajo el grifo con un cepillo o un estropajo limpio para quitar toda la tierra. No las peles: la piel evita que se empapen de agua y queden sosas y aguadas.
- 2
Elígelas de tamaño parecido, o parte por la mitad las más grandes, para que todas terminen a la vez.
- 3
Ponlas enteras en un cazo y cúbrelas con agua fría hasta 2 dedos por encima; añade una cucharadita de sal. Empezar con agua fría es importante: así se cocinan por igual de fuera hacia dentro y no se les deshace el exterior mientras el centro sigue crudo.
- 4
Lleva a ebullición a fuego fuerte y, en cuanto rompa a hervir (borbotones grandes), baja a fuego medio-bajo para que hierva suave, con burbujeo tranquilo. Un hervor violento las rompe. Cuece 25-30 minutos sin tapar del todo.
- 5
Comprueba a partir de los 25 minutos clavando un palillo o un cuchillo fino en la patata más grande: debe entrar y salir sin que la patata se levante con él. Si ofrece resistencia en el centro, dale 5 minutos más.
- 6
Escúrrelas en un colador. Si vas a pelarlas, hazlo aún calientes sujetándolas con un paño o un tenedor: la piel sale sola tirando con un cuchillo pequeño. Frías cuesta mucho más.