Plátanos maduros fritos a la cubana
Rodajas de plátano bien maduro fritas hasta caramelizarse por fuera. Dulces, blandas y el contrapunto perfecto para el arroz con frijoles.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Plátano macho1 ud
- Aceite de girasol150 ml
- Salal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
El punto del plátano lo es todo: la piel debe estar amarilla con manchas negras grandes o directamente negra, y el plátano debe ceder al apretarlo como un aguacate maduro. Si está amarillo firme sabrá a almidón y no caramelizará. Si te llega verde, déjalo 3 o 4 días en la encimera dentro de una bolsa de papel.
- 2
Corta las puntas y pela: en el maduro la piel sale casi sola tirando de una tira. Corta el plátano en diagonal en rodajas de 1,5 cm de grosor; el corte sesgado da más superficie de contacto y por tanto más caramelo. Salen unas 8 o 10 rodajas.
- 3
Calienta el aceite en una sartén a fuego MEDIO, no más: unos 170 °C. Comprueba metiendo la punta de una rodaja, debe chisporrotear suave. Con el aceite muy caliente el azúcar del plátano se quema y amarga antes de que el interior se ablande.
- 4
Coloca las rodajas sin amontonarlas, dejando un dedo entre ellas. Fríe 2 o 3 minutos por el primer lado sin tocarlas: sabrás que toca darles la vuelta cuando el borde que ves esté dorado oscuro y notes olor a caramelo. Voltéalas con una espátula fina y fríe otros 2 minutos.
- 5
Están listas cuando ambas caras tienen un dorado oscuro con manchas casi marrones y el centro cede sin resistencia al presionar con la espátula. Sácalas a papel de cocina, ponles una pizca mínima de sal (realza el dulce) y sírvelas calientes junto al arroz con frijoles negros o al lechón.