Polenta cremosa con champiñones portobello al ajillo
Polenta suave con portobello salteado al ajillo y perejil.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Champiñones80 g
- Polenta60 g
- Portobello2 ud
- Parmesano15 g
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Pon a calentar 600 ml de caldo (o agua con sal) en una cazuela hasta que hierva. Baja a fuego medio-bajo y añade los 120 g de polenta en forma de lluvia fina con una mano mientras remueves con varillas con la otra: si la echas de golpe se hacen grumos imposibles de deshacer.
- 2
Cuece removiendo con frecuencia 5-8 minutos (o lo que diga el paquete si es de cocción rápida), rascando el fondo. Está en su punto cuando espesa y se despega de las paredes al remover; si queda demasiado dura, añade un chorro de caldo caliente.
- 3
Apaga el fuego, incorpora los 30 g de parmesano rallado y remueve hasta que se funda del todo. Tápala para que no se seque mientras haces los champiñones.
- 4
Limpia los 3 portobello y los 150 g de champiñones con papel de cocina húmedo, sin meterlos bajo el grifo (absorben agua como esponjas y luego no doran). Lamínalos de medio centímetro.
- 5
Calienta una sartén amplia a fuego fuerte con 2 cucharadas de aceite y un par de ajos laminados. Echa las setas en una sola capa y no las toques 2 minutos; luego saltea 4-5 minutos más con una pizca de sal. Están listas cuando han soltado su agua, esta se ha evaporado y quedan doradas. Salar al final evita que suelten líquido demasiado pronto.
- 6
Fuera del fuego, espolvorea perejil seco. Reparte la polenta en dos platos, extiéndela con el dorso de la cuchara y corona con los champiñones al ajillo y su aceite. Sirve al momento: la polenta se endurece al enfriarse.