Polenta cremosa con gorgonzola
Polenta suave y reconfortante fundida con gorgonzola y mantequilla.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Polenta60 g
- Aguaal gusto
- Queso gorgonzola40 g
- Mantequilla15 g
- Queso parmesano15 g
- Salal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Pon el agua con una pizca de sal en un cazo de fondo grueso y llévala a hervor fuerte, cuando burbujee sin parar.
- 2
Baja a fuego medio-bajo y ve echando la polenta en lluvia (un hilo fino con la mano) mientras remueves sin parar con unas varillas. Este gesto es la clave para que no salgan grumos: si la echas de golpe se apelmaza.
- 3
Cuece a fuego suave 8-10 minutos (o lo que diga el paquete) removiendo cada minuto con cuchara de madera y rascando el fondo. Está lista cuando espesa, se despega de las paredes del cazo y al pasar la cuchara deja un surco que tarda un par de segundos en cerrarse. Si queda demasiado espesa, añade un chorrito de agua caliente.
- 4
Retira del fuego y añade la mantequilla y el gorgonzola cortado en dados de 1 cm. Remueve 1 minuto hasta que se fundan y la polenta quede brillante y cremosa.
- 5
Espolvorea el parmesano rallado, prueba de sal y sirve inmediatamente en plato hondo: la polenta se endurece al enfriarse, así que no la dejes esperando.