Polenta frita brasileña
Bastones de polenta cuajada en la nevera y fritos hasta formar costra, el petisco de bar por excelencia junto a una cerveza.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Polenta50 g
- Aguaal gusto
- Mantequilla50 g
- Queso parmesano50 g
- Aceite de girasol100 ml
- Salal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Lleva los 350 ml de agua con sal a hervor fuerte en un cazo. Baja a fuego medio y añade los 80 g de polenta EN LLUVIA muy fina con una mano mientras bates con varillas con la otra, sin parar: así no se forman grumos.
- 2
Cocina removiendo con cuchara de madera 8-10 minutos (o el tiempo del paquete). La polenta está lista cuando se espesa tanto que la cuchara se queda de pie un instante y la masa se despega de las paredes del cazo dejando el fondo limpio. Cuidado, salpica como un volcán: usa fuego bajo y manga larga.
- 3
Fuera del fuego incorpora los 10 g de mantequilla y los 20 g de parmesano rallado, y bate hasta integrar.
- 4
Vuelca la polenta en un recipiente rectangular forrado con papel de horno formando una capa de 2 cm de grosor. Alísala con una espátula mojada en agua y déjala enfriar 30 minutos en la nevera, hasta que esté firme al tacto como un flan compacto.
- 5
Desmolda sobre la tabla y corta bastones de 2 x 2 x 8 cm con un cuchillo grande, limpiando la hoja entre cortes.
- 6
Fríe en aceite a 190 °C, 5 o 6 bastones por tanda, durante 4-5 minutos sin tocarlos al principio para que se forme la costra. Están listos cuando flotan y tienen un dorado uniforme. Escurre en rejilla, sala y sirve caliente.