Pollo al limón
Pechuga de pollo dorada con una salsa fresca y ácida de limón.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Pollo1 ud
- Limón1 ud
- Aceite de olivaal gusto
- Salal gusto
- Pimientaal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Seca bien el pollo con papel de cocina y, si son pechugas enteras, filetéalas: apoya la palma encima y pasa el cuchillo horizontalmente para sacar filetes de 1 cm de grosor. Cuanto más seca esté la carne, mejor se dora.
- 2
Salpimenta los filetes por las dos caras justo antes de cocinarlos, no con antelación, porque la sal les hace soltar jugo.
- 3
Calienta 2 cucharadas de aceite de oliva en una sartén amplia a fuego medio-alto durante 1-2 minutos, hasta que el aceite brille y se deslice al inclinar la sartén.
- 4
Coloca los filetes sin amontonarlos (en dos tandas si hace falta) y no los toques durante 3-4 minutos. Dales la vuelta cuando la cara de abajo esté dorada y se despeguen solos de la sartén; si tiras y se resisten, aún no están. Hazlos 2-3 minutos por el otro lado. Están listos cuando al cortar el filete por el centro la carne es blanca del todo, sin nada de rosa, y suelta jugo transparente.
- 5
Exprime el limón (cuélalo con los dedos para que no caigan pepitas) y viértelo sobre el pollo con la sartén a fuego medio. Levantará mucho vapor y arrastrará los jugos tostados del fondo: raspa con la espátula para incorporarlos, que ahí está el sabor.
- 6
Deja reducir 2 minutos moviendo la sartén, hasta que el líquido espese un poco y se vuelva brillante, cubriendo el fondo como un jarabe ligero. No lo dejes más o se evaporará del todo y se quemará.
- 7
Napa los filetes, es decir, cúbrelos con esa salsa echándosela por encima con una cuchara. Prueba de sal y sirve caliente, con la salsa vertida en el plato.