Pollo al Marsala
Pechuga de pollo dorada en salsa de vino Marsala con champiñones, un segundo rápido y sabroso.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Pollo1 ud
- Harina2 g
- Champiñones80 g
- Vino Marsala80 ml
- Mantequilla25 g
- Aceite de olivaal gusto
- Salal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Coloca el filete de pollo entre dos trozos de film transparente y aplástalo con un rodillo o con la base de un cazo hasta dejarlo de medio centímetro de grosor parejo. Así se hace rápido y por igual. Sálalo por las dos caras y pásalo por harina, sacudiendo el exceso: debe quedar una capa finísima, no una costra.
- 2
Limpia los champiñones con un papel húmedo (no los pongas bajo el grifo, absorben agua) y córtalos en láminas de unos 3 mm.
- 3
Calienta la cucharada de aceite con la mitad de la mantequilla en una sartén a fuego medio-alto. Cuando la mantequilla deje de hacer espuma, pon el filete y dóralo 3 minutos por cada lado sin moverlo, hasta que la superficie esté dorada. Retíralo a un plato y tápalo con papel de aluminio para que no se enfríe.
- 4
En la misma sartén, a fuego medio-alto, saltea los champiñones 4-5 minutos removiendo de vez en cuando. Primero soltarán agua; espera a que esa agua se evapore y empiecen a dorarse por los bordes: ese es el punto en que saben a champiñón asado y no a hervido.
- 5
Vierte el Marsala y raspa el fondo de la sartén con una cuchara de madera para despegar los restos dorados (ahí está todo el sabor). Deja reducir a fuego medio 3-4 minutos, hasta que el líquido baje a la mitad y forme un jarabe ligero que cubre el dorso de una cuchara.
- 6
Baja a fuego suave, añade la mantequilla restante en un trozo frío y remueve la sartén en círculos hasta que se funda: eso liga la salsa y la deja brillante. Devuelve el pollo con el jugo que haya soltado, báñalo con la salsa por ambas caras 1-2 minutos y sirve enseguida con la salsa por encima.