Quesillo venezolano clásico
El postre de toda celebración criolla, en molde individual: caramelo dorado en el fondo y una crema firme de leche condensada con sus típicos ojitos.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Huevo1 ud
- Leche condensada60 ml
- Leche entera60 ml
- Azúcaral gusto
- Extracto de vainilla100 ml
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Pon las 3 cucharadas de azúcar con 1 cucharadita de agua en una flanera individual metálica (unos 8 cm) y llévala a fuego bajo sin removerla con cuchara: solo mueve el molde en círculos. El caramelo debe quedar dorado color miel oscura; si pasa a marrón casi negro y humea, amargará y hay que empezar de cero.
- 2
Retira del fuego y gira el molde con un paño para que el caramelo cubra el fondo y unos dos dedos de las paredes. Endurece en un minuto; ten cuidado porque el caramelo quema muchísimo más que el agua hirviendo.
- 3
Bate el huevo con un tenedor solo 20 segundos, lo justo para romperlo. No lo montes ni uses batidora a máxima velocidad: el exceso de aire es lo que hace que el quesillo quede esponjoso en vez de compacto.
- 4
Añade la leche condensada, la leche entera y unas gotas de vainilla, mezcla suave y cuela la crema sobre el molde caramelizado para retirar cualquier hilo de clara.
- 5
Tapa el molde con papel de aluminio y colócalo dentro de una fuente honda. Vierte agua caliente en la fuente hasta la mitad de la altura del molde y hornea a 175 ºC durante 45 minutos, con el horno precalentado.
- 6
Está listo cuando al pinchar el centro con un palillo sale limpio y la superficie tiembla apenas como una gelatina firme. Si se agrieta y se infla, se pasó de horno.
- 7
Deja templar fuera, refrigera mínimo 4 horas y desmolda pasando un cuchillo fino por el borde antes de voltearlo sobre el plato.