Revuelto al baño maría
Huevos revueltos cocinados sobre agua caliente para una cremosidad extrema y sin riesgo de cuajar en exceso.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Huevo2 ud
- Salal gusto
- Aceite de olivaal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Pon un cazo con 3 dedos de agua a calentar a fuego MEDIO-BAJO, hasta que humee y salgan burbujitas pequeñas por el fondo pero sin llegar a hervir a borbotones. El agua hirviendo fuerte daría demasiado calor y el huevo se cuajaría en grumos.
- 2
Casca los 2 huevos en un bol de cristal o metal resistente al calor, añade una pizca de sal y bátelos bien con unas varillas hasta que quede una mezcla homogénea.
- 3
Apoya el bol sobre el cazo: debe encajar en la boca sin que el fondo toque el agua. Esto es el baño maría, y sirve para que el huevo reciba un calor suave y constante y salga cremoso en vez de seco.
- 4
Remueve SIN PARAR con las varillas o una espátula, rascando bien el fondo y las paredes del bol. Los primeros 3-4 minutos parecerá que no pasa nada; ten paciencia y no subas el fuego.
- 5
Poco a poco la mezcla empezará a espesar y a formar una crema con grumitos finos: eso ocurre hacia los 6-8 minutos. Es el momento de estar más atento.
- 6
Retira el bol del cazo en cuanto la textura sea la de unas natillas espesas que todavía cae de la cuchara; con el calor del bol sigue cuajando. Añade un hilo de aceite de oliva, remueve, ajusta de sal y sirve enseguida.