Saganaki de queso graviera con miel
Queso graviera frito y coronado con miel y semillas de sésamo, contraste dulce y salado.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Queso graviera100 g
- Harina3 g
- Mielal gusto
- Semillas de sésamoal gusto
- Aceite de olivaal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Corta los 100 g de queso graviera en una loncha de 1,5 cm de grosor: más fino se derretiría y se escaparía por la sartén, más grueso no se calentaría por dentro.
- 2
Moja la loncha con agua fría (solo pasarla un segundo bajo el grifo), sécala por encima y pásala por las 3 cucharadas de harina cubriendo también los cantos. Sacude el exceso.
- 3
Calienta las 3 cucharadas de aceite de oliva en una sartén pequeña a fuego medio-alto (7 de 10) hasta que una pizca de harina echada al aceite chisporrotee al instante.
- 4
Pon el queso y fríelo 1,5-2 minutos por cada lado, dándole la vuelta con una espátula ancha de una sola vez. Está listo cuando tiene una costra dorada y crujiente y el centro cede al presionarlo con el dedo.
- 5
Pásalo enseguida a un plato (si se enfría en la sartén se pega), riega con la cucharada de miel y espolvorea la cucharadita de semillas de sésamo.
- 6
Sirve inmediatamente y muy caliente: el saganaki templado se vuelve gomoso.