Salsa carbonara auténtica
Crema de huevo, pecorino y guanciale, sin nata.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Yema de huevo1 ud
- Huevo1 ud
- Queso pecorino25 g
- Bacon40 g
- Pimienta negraal gusto
- Salal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Corta el bacon (40 g) en tiras gruesas de 1 cm y ponlo en una sartén FRÍA, sin aceite. Enciende a fuego medio-bajo (4 de 10): empezar en frío hace que suelte su grasa poco a poco en vez de quemarse. Cocina 6-8 minutos removiendo de vez en cuando, hasta que esté dorado y crujiente. Retira la sartén del fuego pero deja dentro el bacon y su grasa.
- 2
En un cuenco, bate con un tenedor el huevo entero y la yema con el queso pecorino rallado (25 g) y mucha pimienta negra recién molida. Queda una pasta espesa, casi como una crema; es correcto. No añadas sal todavía: el pecorino y el bacon ya salan bastante.
- 3
Reserva media taza del agua de cocción de la pasta antes de escurrirla. Ese agua tiene almidón y es lo que ligará la salsa: sin ella no emulsiona.
- 4
Añade 2-3 cucharadas del agua de cocción CALIENTE al cuenco del huevo, poco a poco y batiendo sin parar. Esto se llama atemperar: sube la temperatura del huevo despacio para que no se cuaje y se convierta en huevo revuelto.
- 5
Echa la pasta escurrida y muy caliente en la sartén del bacon (fuera del fuego, con la grasa aún tibia) y remueve para que se impregne. Espera 30 segundos: la sartén debe estar caliente, nunca al fuego.
- 6
Vierte la mezcla de huevo y queso y remueve enérgicamente 1 minuto con el calor residual. La salsa espesa y se vuelve brillante y sedosa, napando la pasta. Si queda demasiado espesa, añade un chorrito más de agua de cocción; si ves grumos amarillos, el huevo se ha cuajado por exceso de calor.
- 7
Prueba, rectifica de sal si hace falta, remata con más pimienta y pecorino y sirve inmediatamente: la carbonara no espera.