Sandía con queso fresco y menta
Un postre ligero que combina el dulzor de la sandía con el toque suave del queso fresco.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Sandía1 ud
- Queso fresco40 g
- Mielal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Ten la media sandía y los 150 g de queso fresco bien fríos en la nevera al menos 2 horas antes: este plato vive del contraste frío y dulce, y templado pierde toda la gracia.
- 2
Corta la sandía en rodajas gruesas, quítales la corteza con un cuchillo apoyando la hoja entre la carne y la parte blanca, y córtala en dados de 3 cm o en triángulos. Retira las pepitas negras que veas con la punta del cuchillo.
- 3
Si la sandía está muy jugosa, deja los dados 5 minutos en un colador para que suelten el agua; así la fuente no acaba encharcada.
- 4
Corta el queso fresco en dados del mismo tamaño que la sandía, unos 3 cm, para que cada bocado lleve las dos cosas en la misma proporción.
- 5
Coloca en una fuente los dados alternando sandía y queso, sin amontonarlos, en una sola capa para que se vea el contraste de colores.
- 6
Riega con un hilo fino de miel justo antes de llevar a la mesa (si la echas antes, se deshace en el jugo) y sirve inmediatamente, bien frío.