Sepia a la plancha
Sepia a la plancha, tierna y jugosa, con un simple toque de sal y aceite.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Sepia50 g
- Aceite de olivaal gusto
- Salal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Limpia la sepia: separa la cabeza tirando de ella, saca la concha blanca y ovalada del interior, retira la bolsa de tinta y las vísceras, quita la piel oscura tirando desde un extremo y elimina los ojos y la bolita dura del centro de los tentáculos. Enjuaga bien bajo el grifo.
- 2
Sécala muy a fondo con papel de cocina por las dos caras. La sepia es puro agua y, si va húmeda, en la plancha hervirá en su propio jugo en vez de dorarse (y salpica mucho).
- 3
Con la punta de un cuchillo, haz cortes superficiales en diagonal formando una rejilla de rombos por la cara interior, sin atravesarla. Así no se encoge ni se enrosca y coge mejor el calor.
- 4
Calienta la plancha a fuego medio-alto (no al máximo, o se quema por fuera antes de estar tierna por dentro) con unas gotas de aceite de oliva repartidas con papel. Espera a que el aceite brille y ondule.
- 5
Pon la sepia con la cara de los cortes hacia abajo, apriétala 10 segundos con una espátula y cocínala 4-5 minutos. Dale la vuelta y hazla otros 4-5 minutos. Está lista cuando la carne está blanca y opaca, con bordes dorados, y al cortarla con el canto de la espátula cede sin esfuerzo.
- 6
Sálala al final, ya fuera del fuego (si la salas antes suelta más agua), riégala con un hilo de aceite crudo y sirve enseguida cortada en tiras.