Terremoto chileno
El trago legendario de las fondas: vino blanco dulce con helado de piña casero y un golpe de granadina, servido en vaso grande.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Vino blanco seco225 ml
- Piña1 ud
- Azúcaral gusto
- Nata para montar30 ml
- Granada1 ud
- Limón1 ud
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Prepara el helado de piña: pon la piña congelada en trozos en una batidora potente con la nata, 15 g del azúcar y unas gotas de limón. Tritura a golpes cortos, parando a rebajar las paredes con una espátula. La piña debe estar CONGELADA, no fresca; ahí está toda la textura del helado.
- 2
Sigue triturando 1-2 minutos hasta obtener una crema espesa que se sostenga en la cuchara. Si la batidora se atasca, añade una cucharada de nata, nunca agua: el agua hace cristales de hielo y el helado queda arenoso.
- 3
Pasa el helado a un recipiente pequeño y métrelo en el congelador al menos 30 minutos para que recupere firmeza. Si lo sirves recién batido, se derrite en el vaso al instante.
- 4
Mezcla el vino blanco frío con los 10 g de azúcar restantes removiendo hasta disolver. El pipeño chileno es un vino dulzón; si tu vino blanco es muy seco, este azúcar acerca el sabor al original.
- 5
Sirve el vino en un vaso grande de tubo dejando 4 dedos libres, y coloca encima 2 bolas del helado de piña. El helado debe flotar y asomar por encima del borde, esa es la imagen clásica del terremoto.
- 6
Vierte el zumo de granada concentrado por encima en hilo, para que baje tiñendo el helado de rojo. Sírvelo de inmediato con una pajita gruesa y cuchara: es fuerte pese a lo dulce, de ahí el nombre.