Tomate y queso al horno
Rodajas de tomate horneadas con queso gratinado, jugoso y sencillo.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Tomate1 ud
- Queso50 g
- Aceite de olivaal gusto
- Salal gusto
- Oréganoal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Precalienta el horno a 200 °C con calor arriba y abajo y espera 10 minutos a que alcance la temperatura. Si lo metes en horno frío, el tomate se deshace en vez de asarse.
- 2
Lava el tomate, quítale la parte dura del tallo y córtalo en rodajas gruesas de 1,5 cm. Más finas se convertirían en puré en el horno.
- 3
Coloca las rodajas en una bandeja con papel de horno, en una sola capa y sin que se toquen. Si tienen mucha semilla y jugo, retíralo con la punta de una cucharilla para que no suelten agua.
- 4
Rocíalas con un hilo de aceite de oliva, sálalas y espolvorea orégano por encima, repartido por todas las rodajas.
- 5
Hornea 12-15 minutos. Están listas cuando los bordes se han arrugado ligeramente y el tomate se ha asentado pero sigue entero al levantarlo con la espátula.
- 6
Cubre cada rodaja con queso rallado, cambia el horno a gratinador (grill) a 220 °C y gratina 3-5 minutos en la parte alta, hasta que el queso burbujee y tenga manchas doradas. Vigílalo de cerca.
- 7
Sácalas con una espátula ancha, deja que reposen 2 minutos (recién salidas queman muchísimo por dentro) y sirve caliente.