Œufs brouillés con salmón
Huevos revueltos cremosos y ligados con nata, coronados con salmón y cebollino, un desayuno-brunch de estilo parisino.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Huevo3 ud
- Salmón1 ud
- Nata para cocinar100 ml
- Mantequilla50 g
- Cebollinoal gusto
- Salal gusto
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Corta los 60 g de salmón en tiras de un centímetro y pica el cebollino; déjalos preparados, porque el revuelto se termina en un minuto y no puede esperar.
- 2
Casca los 3 huevos en un bol, añade la cucharada de nata y una pizca de sal y bate con un tenedor solo hasta integrar. La nata aporta grasa y hace que el revuelto quede cremoso en lugar de seco.
- 3
Funde los 12 g de mantequilla en un cazo o sartén antiadherente a fuego suave (nivel 2-3 de 9). No dejes que se dore: para este plato el fuego bajo no es un detalle, es lo que separa un revuelto cremoso de unos huevos gomosos.
- 4
Vierte los huevos y remueve sin parar con una espátula, raspando el fondo y las paredes en forma de ocho, durante 4-6 minutos. Al principio parecerá que no pasa nada; después empezarán a formarse grumos pequeños y sedosos.
- 5
Retira del fuego cuando el revuelto aún esté claramente jugoso y brillante, con parte de huevo sin cuajar del todo: el calor del recipiente lo termina de cuajar fuera del fuego. Si esperas a verlo hecho en la sartén, en el plato estará seco.
- 6
Añade las tiras de salmón removiendo una vez —el calor residual basta para atemperarlo sin cocinarlo—, espolvorea el cebollino picado y sirve inmediatamente.