Uvas frescas
Racimo de uvas lavadas y bien frías, un bocado dulce y refrescante.
Ingredientes
Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).
- Uva50 g
tienes de sobra vas justo no te llega te falta
Paso a paso
- 1
Revisa el racimo y descarta las uvas arrugadas, blandas o con manchas marrones: una en mal estado estropea el sabor del conjunto.
- 2
Separa las uvas del racimo tirando de cada una con los dedos, o corta pequeños ramilletes con tijeras si prefieres servirlas así.
- 3
Ponlas en un escurridor y lávalas bajo el grifo con agua fría durante un minuto, moviéndolas con la mano para que el agua llegue a todas.
- 4
Sacude el escurridor para quitar el agua y sécalas con papel de cocina dando toquecitos; si quedan mojadas se ponen resbaladizas y sosas.
- 5
Métete el cuenco en la nevera 20-30 minutos: la uva fría está mucho más crujiente y refrescante.
- 6
Sirve en un cuenco, bien frías.