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Chilena

Valdiviano

Sopa antigua del sur de Chile: caldo de cebolla con charqui deshilachado, papa y un huevo escalfado, con ají de color y un golpe de zumo de naranja.

40 min1 persona🔥 media

Ingredientes

Raciones
1

Las cantidades se ajustan solas (recetas pensadas para 1 persona).

  • Carne seca90 g
  • Cebolla1 ud
  • Patata1 ud
  • Huevo1 ud
  • Ají de color chilenoal gusto
  • Naranja1 ud
  • Oréganoal gusto
  • Cominoal gusto
  • Aceite de girasol100 ml
  • Salal gusto
  • Pimienta negraal gusto
  • Aguaal gusto

tienes de sobra vas justo no te llega te falta

Paso a paso

  1. 1

    Pon la carne seca en un bol con agua caliente 15 minutos para quitarle el exceso de sal y ablandarla. Escúrrela, apriétala entre las manos y deshiláchala en hebras finas con los dedos. Prueba una hebra: si sigue muy salada, repite el remojo 10 minutos más; de ese punto depende que la sopa no quede incomible.

  2. 2

    Calienta 2 cucharadas de aceite en una olla a fuego medio y pocha la cebolla 15 minutos con paciencia, removiendo cada poco, hasta que esté completamente transparente y empiece a tomar un tono dorado claro. La cebolla es el cuerpo de esta sopa, así que este paso no se acelera.

  3. 3

    Aparta del fuego, disuelve el ají de color, el orégano y una pizca de comino en el aceite caliente, vuelve al fuego y añade el charqui deshilachado. Sofríe 3 minutos removiendo para que se impregne.

  4. 4

    Añade 700 ml de agua caliente y la patata, lleva a hervor y baja a fuego medio-bajo. Cocina 20 minutos, hasta que la patata se atraviese con el cuchillo sin resistencia y el charqui esté tierno al morderlo. Prueba y rectifica de sal solo ahora, porque la carne seca aporta la suya.

  5. 5

    Baja el fuego para que el caldo tiemble sin hervir (si hierve a borbotones el huevo se deshace), casca el huevo en una taza y deslízalo con cuidado en la olla. Cocina 4 minutos sin tocarlo: está en su punto cuando la clara está blanca y firme y la yema aún se mueve al menear la olla.

  6. 6

    Sirve en plato hondo con el huevo entero encima y añade el zumo de media naranja al final, fuera del fuego. Ese toque ácido y dulce es la firma del valdiviano y sorprende a quien no lo conoce.